¿Qué es el Club Juvenil VIAR?

El Club Juvenil Viar está promovido por padres de familia ilusionados por sacar el máximo rendimiento al tiempo libre de sus hijos.

El ocio es uno de los principales y más atractivos ámbitos de formación de la persona. A través del aprovechamiento del tiempo libre se puede enseñar a los jóvenes valores como la amistad, el respeto, la deportividad, la generosidad, etc.

Las actividades del Club Juvenil Viar tratan de ofrecer a las familias opciones que combinen la capacidad de pasarlo bien con una esmerada formación humana basada en principios cristianos.

El estudio y la ilusión profesional son también parte muy importante del proyecto educativo del Club Juvenil Viar. Además de las actividades de ocio y tiempo libre, hay oportunidad de ir a estudiar todos los días en las salas de estudio con las que cuenta la sede del Club Juvenil. Allí hay profesores especialmente preparados para ayudar a los alumnos en el modo de estudiar, etc.

Educar a los hijos es, quizá, la tares más importante de la vida. Y la educación de cada chico se desarrolla fundamentalmente en la familia, pero también influyen otros escenarios: el colegio, escuela o instituto, y el tiempo libre.

La escuela juega un papel decisivo en la educación. Los padres se esfuerzan por escoger un buen colegio -asumiendo muchas veces importantes sacrificios- y por participar en la educación que allí se imparte hablando con los tutores y preceptores, acudiendo a las reuniones que se convocan y de otras muchas maneras.

Pero, ¿y el tiempo libre? La experiencia demuestra que un ambiente familiar favorable y una buena escuela no son suficientes. El tiempo libre -la televisión, las diversiones, los amigos- tiene una notable trascendencia educativa. Por eso, hay que contar con él a la hora de abordar un proyecto educativo familiar: este es el origen de los Clubes Juveniles, que ofrecen a los padres una ayuda para que sus hijos se diviertan a la vez que aprenden, hacen amigos y se forman como personas.

El Club es la respuesta a la preocupación de los padres por la educación de sus hijos. Es un centro educativo de actividades extraescolares y de tiempo libre, complementario a la familia y al colegio, que desarrolla su función después de las horas de clase, durante los fines de semana y en las vacaciones.

Los chicos no están superprotegidos en el Club Juvenil. Al contrario, en él encuentran un ambiente abierto, donde la convivencia con muchos y variados amigos adquiere su valor. Como centro educativo, cuenta con unos objetivos precisos, desarrolla un proyecto formativo y se sirve de unos medios para llevarlos a cabo; dispone además de una normativa acerca del trato y la seguridad de los socios y las familias. Siempre, claro está, con la colaboración y supervisión de los padres, auténticos protagonistas en la tarea educativa y también en la labor del Club.

 

Dentro de las múltiples posibilidades del tiempo libre juvenil, los principios formativos del Club Juvenil Viar se centran en el desarrollo integral de la persona, dentro de un concepto cristiano del hombre. No se trata de imponer unas prácticas religiosas proque precisamente ese concepto cristiano sitúa en lugar preferente la libertad: cada socio desarrolla sus propias capacidades y aptitudes, con la ayuda necesaria para que se prepare a ser mejor persona y a servir solidaria y eficazmente a la sociedad.

Cada chico es una persona irrepetible, protagonista de su propia historia. En el Club ese protagonismo se fomenta activamente para que sea él quien decida con libertad y responsabilidad a qué metas va a ir dirigiendo sus mejores esfuerzos, de acuerdo con el grado de madurez correspondiente a su edad.

Nunca plantea el Club juvenil acciones partidistas; entiende el pluralismo como uno de sus valores, sin dejar por ello de estimular en los chicos una sana inquietud por contribuir a solucionar los problemas de su entorno social, pero sin respuestas predefinidas. Existe un clima que facilita expresar con confianza las propias ideas, respetar y comprender las de los demás, y se reconoce siempre el esfuerzo por pensar, dar razones y explicar el porqué de las cosas.

La propuesta educativa planteada pasa por conseguir de los chicos:

1.- Se conozcan a sí mismos, tratando de desarrollar sus aptitudes con deportividad y afán de superación.

2.- Sean capaces de integrar todos los aspectos de su vida (la felicidad, el amor, la amistad, el dolor, la familia, la sociedad, la trascendencia y tantos otros) para construir una personalidad plena.

3.- Adquieran una facilidad para el esfuerzo personal a través de un hábito de trabajo serio.

4.- Se impliquen en su vida familiar, contribuyendo a un ambiente de cariño, servicio a los demás y optimismo.

5.- Sean capaces de apreciar la belleza en la naturaleza, el arte y la cultura, así como de interesarse activamente por su entorno natural y social con un espíritu solidario.

6.- Aprendan a trabajar en equipo, siendo generosos, leales y tolerantes con los demás.

7.- Se muestren preparados para dar respuesta libre a las exigencias de su fe y sus demás convicciones personales.

El Club Juvenil Viar está inspirado por principios cristianos. Concretamente, la Junta Directiva -integrada por un grupo de padres del Club- confía la responsabilidad de la actividad formativa a la Prelatura del Opus Dei, institución de la Iglesia Católica que fundó San Josemaría Escrivá de Balaguer.

La finalidad del Opus Dei es la formación cristiana de personas de toda edad y condición, con insistencia en el valor trascendente del trabajo bien realizado y de todos los ámbitos de la vida corriente. Tiene además una larga experiencia en labor formativa con la juventud. Su influencia en el Club se manifiesta en multitud de detalles grandes y pequeños: la seriedad y exigencia en el estudio personal, el afán de convivir en libertad, el aprendizaje de la solidaridad y el servicio a los otros, el orden, el optimismo, etc. que impregnan todas las actividades; pero no se implica en los aspectos organizativos o de gestión.